venerdì 30 ottobre 2009

UNA MIRADA EN EL ESPEJO


Conocer la obra abstracta de Andrea Trotta es ir percibiendo una evolución creativa sólida en sus conceptos y "promiscua" en sus composiciones, sin menoscabar la explosividad de su lenguaje, algo tan importante en pintura. Establecer un código propio. Una identidad, seguramente el punto más emergente y sugerente de su producción plástica.El abstraccionismo es complejo, no sólo desde el punto de vista técnico, y corre el riesgo de convertirse en efectista y decorativo en muchísimas ocasiones. Tampoco en arte hay que ser un revisionista permanente, pero hay que reconocer que es, desde mi punto de vista, lo más difícil de situar en el aspecto artístico, si hablamos indudablemente de modernidad.Andrea Trotta extrae de sí misma lo más conceptual, convirtiéndolo en un proceso de reflexión abierto y abstracto. Enormemente saludable a la vista.Consolidar aspectos cromáticos y recreaciones en el espacio es la propuesta en estos momentos de esta artista que ya posee una madurez plástica que es incuestionable. Tan sólo hay que recorrer su producción artística para reconocer que está pisando terrenos que, sin duda, la conducirán a una exploración cada vez más intensa en el mundo del arte. Posee un talento innato, seductor para conducir la sensibilidad del que disfruta con la contemplación de su obra.Cuando se pinta con "verdad", uno se refleja a sí mismo y se convierte en su propio espejo. Transparente y lleno de sentidos que se transforman en sensaciones coloristas y reflexiones sobre la belleza.
Salvador Gil Ripoll. Pintor y Director de Arte.España. 2009.